Las autoridades de Agricultura de los 33 países se darán cita el 27 de febrero de 2026 en el Centro de Convenciones Julio César Turbay.
• La reunión revisará avances del Plan SAN CELAC 2030 y acordará próximos pasos de cooperación para garantizar el derecho a la alimentación adecuada.
Bogotá, 5 de febrero de 2026 (@Minagricultura) – La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) realizará en Cartagena la Reunión Ministerial y de Altas Autoridades de Agricultura 2026, un espacio clave para fortalecer la acción regional frente al hambre, la malnutrición y la inseguridad alimentaria. El encuentro se llevará a cabo el próximo 27 de febrero de 2026, en el marco de la Conferencia Internacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural (ICARRD+20).
Bajo el título “Avances de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en el marco de la implementación del Plan SAN CELAC y su relación con la gobernanza de la tierra”, la reunión permitirá compartir avances, identificar desafíos persistentes y acordar acciones de cooperación e integración para acelerar la implementación del Plan SAN CELAC 2030, hoja de ruta regional para erradicar el hambre y avanzar hacia la garantía del derecho humano a una alimentación adecuada. La ministra de Agricultura y Desarrollo Rural de Colombia, Martha Carvajalino, tiene a cargo la presidencia Pro Tempore del Plan, la cual será entregada durante el evento al ministro de agricultura de Uruguay.
En la reunión participarán las autoridades de Agricultura de los 33 Estados miembros, así como organismos internacionales que integran el comité técnico de apoyo al Plan, entre ellos FAO, IICA, CEPAL y ALADI.
La agenda incluye la presentación del panorama regional de seguridad alimentaria y nutrición, un diálogo sobre la relación entre seguridad alimentaria, nutrición y gobernanza de la tierra, así como una sesión orientada a recoger lecciones aprendidas, revisar compromisos previos y definir los próximos pasos de implementación, seguimiento y monitoreo del Plan SAN CELAC 2030.
Este encuentro busca traducir la coordinación regional en decisiones concretas, orientadas al fortalecimiento de políticas y mecanismos de cooperación que impulsen la transición hacia sistemas agroalimentarios sostenibles, para que los alimentos sean más disponibles y accesibles, con justicia social y ambiental.