*Fredonia (Antioquia), 24 de octubre de 2026 (@Minagricultura - @UPRAColombia*- “A partir de hoy estamos liberando 102,801 hectáreas, en 19 municipios del Suroeste antioqueño, que en el anterior Gobierno estaban “secuestradas”, con la desafortunada y disparatada medida de las APPA”, señaló el ministro de Agricultura, Indalecio Dangond Baquero, al firmar la derogatoria que pone fin a las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APPA) en este departamento.
Según resaltó el jefe de la cartera agropecuaria, “estamos cumpliendo lo prometido por el presidente Abelardo de la Espriella. Esta es la tercera APPA derogada, ya anulamos las de Cundinamarca y Guajira. El próximo lunes seguimos con la derogatoria de la de Córdoba y continuamos con la del Tolima”, dijo, al tiempo que resaltó que “no quedará ninguna APPA en Colombia”.
De acuerdo con la revisión realizado por la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA), las APPA no cumplían los estándares constitucionales debido a deficiencias en la precisión cartográfica, la exclusión incompleta de áreas protegidas, inconsistencias frente a la realidad productiva del suelo y la falta de análisis sobre otras actividades. Además, el proceso presentó vacíos en materia de consulta previa, por lo que las fallas identificadas eran estructurales y requerían una decisión de fondo, más allá de ajustes puntuales en la delimitación.
La revisión concluyó que las restricciones no contaban con los soportes técnicos suficientes para mantener limitaciones sobre el uso del suelo, por lo que el Ministerio adoptó una decisión de fondo que restituye a los municipios la capacidad de definir el ordenamiento de su territorio dentro del marco legal vigente. La decisión deja sin efecto restricciones sobre 102.801 hectáreas, equivalentes al 29 % del territorio de los municipios involucrados.
ANTIOQUIA PUEDE SER EL PRINCIPAL POLO AGROINDUSTRIAL Y EXPORTADOR DE COLOMBIA
Por otra parte, el ministro Dangond, quien participó en el XXXVII Encuentro de Dirigentes del Suroeste Antioqueño, acompañado por el viceministro de Desarrollo Rural, José Leónidas Tobón, y el director de la UPRA, Alberto José Esmeral, resaltó el papel histórico del departamento de Antioquia como ejemplo de esfuerzo, emprendimiento y desarrollo rural.
Así mismo, el ministro señaló que Colombia cuenta con condiciones excepcionales para consolidarse como una potencia agroalimentaria gracias a su disponibilidad de tierras agrícolas, recursos hídricos, biodiversidad, variedad de pisos térmicos y ubicación estratégica, factores que deben traducirse en mayores niveles de producción y competitividad y resaltó cinco prioridades para impulsar ese objetivo
• Seguridad jurídica, indispensable para generar confianza e incentivar la inversión.
• Acceso al crédito, con el lanzamiento de una nueva línea de financiamiento a 20 años, períodos de gracia de hasta cinco años y tasas de interés que no superarán el 1 % mensual.
• Innovación y tecnología, promoviendo proyectos productivos de alta eficiencia y transferencia tecnológica para pequeños productores.
• Mecanización agropecuaria, orientada a aumentar la productividad y reducir costos de producción, especialmente en cultivos como la papa.
• Infraestructura y comercialización, fortaleciendo las vías terciarias, la asociatividad, el cooperativismo y la agroindustria para garantizar una distribución más justa del valor generado por el campo.
El funcionario aseguró que Antioquia reúne condiciones únicas para liderar el crecimiento agroindustrial del país gracias a su cultura empresarial, capacidad exportadora, talento humano, conocimiento productivo e infraestructura en expansión e indicó que la apuesta para lograrlo es fortalecer centros de acopio modernos, plantas de transformación, distritos de riego y servicios permanentes de asistencia técnica que permitan mejorar la productividad y competitividad del sector agropecuario en la región.
Finalmente, el ministro Indalecio Dangond reconoció la resiliencia de los productores colombianos, quienes continúan sembrando y produciendo pese a las dificultades climáticas y de mercado, destacando que esa capacidad de levantarse y seguir adelante constituye una de las principales fortalezas del campo colombiano.