Bogotá, D.C, 1 de octubre de 2026
Señores
MIEMBROS JUNTA DIRECTIVA
Federación Nacional de Arroceros
Ciudad
Señores Miembros de la Junta Directiva:
La situación de los arroceros colombianos exige soluciones de fondo, responsabilidad y resultados. Este no es momento para trasladar responsabilidades entre el sector privado y el Gobierno, sino para asumirlas y actuar.
Durante los últimos 15 años, las subastas de importación de arroz provenientes de Estados Unidos habrían generado cerca de $292.867 millones, mientras el recaudo de la cuota parafiscal superaría los $259.000 millones. Sin embargo, miles de productores continúan enfrentando altos costos de producción, baja productividad, infraestructura insuficiente y riesgos crecientes por el clima y la volatilidad de los precios.
Por ello, he ordenado una revisión rigurosa, con enfoque forense, de la ejecución, destinación e impacto de estos recursos. Cada peso de la parafiscalidad debe estar debidamente soportado y traducirse en beneficios concretos para los productores. Si se identifican situaciones que ameriten actuaciones adicionales, serán puestas en conocimiento de las autoridades competentes.
Quienes vienen administrando los recursos parafiscales deben responderles a los productores de arroz que representan. La cuota parafiscal no es un fin en sí mismo: es un instrumento creado para fortalecer al sector. Su administración debe estar acompañada de transparencia, rendición de cuentas y resultados verificables.
Después de tantos años y de recursos significativos, Colombia necesita avances concretos en productividad, reducción de costos, infraestructura, comercialización y gestión del riesgo. La refinanciación de las obligaciones puede ayudar a superar la coyuntura actual, pero no sustituye las transformaciones estructurales que requiere el sector.
Como ministro de Agricultura, seguiré defendiendo a los productores de arroz y trabajando con todos los actores de la cadena para construir un sector más competitivo, productivo y sostenible. El Gobierno cumplirá su responsabilidad y espera con la misma claridad, que los gremios cumplan la suya.
No se trata de buscar culpables. Se trata de garantizar que los recursos destinados al campo cumplan su propósito y produzcan resultados para los agricultores.
Ha llegado el momento de fortalecer la confianza, mejorar la gestión y poner al productor arrocero en el centro de las decisiones.
La parafiscalidad exige transparencia, la representación gremial exige responsabilidad y los arroceros, con toda razón, exigen resultados.
Atentamente
INDALECIO DANGOND BAQUERO
Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural