Hortalizas
La Política Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional, promulgada por el CONPES 113 de 2008, define, que para llevar una vida saludable y activa, se debe procurar por la disponibilidad suficiente, estable y oportuna de alimentos nutritivos de calidad e inocuidad, por lo anterior, el consumo de hortalizas, aporta una baja densidad energética, son relativamente ricas en vitaminas, minerales y otros componentes bioactivos, además, de ser fuente de fibra y de fitoquímicos que pueden reducir el riesgo de enfermedades crónicas.
La Cadena Agroalimentaria de las hortalizas en Colombia está conformada por los productores primarios, comercializadores mayoristas, almacenes de cadena y grandes superficies, industrias de procesamiento, productores e importadores de semilla, plantadores, proveedores de insumos- servicios y exportadores.
La producción hortícola en Colombia, es de economía campesina y destinada a satisfacer el mercado interno y el autoconsumo. La escaza generación de valor a través de procesos de transformación limita la oferta a la comercialización de productos en fresco. El consumidor colombiano, poco exigente en la calidad e inocuidad de los alimentos, contribuye al lento desarrollo competitivo de la cadena de las hortalizas.
De acuerdo con los indicadores de área (ha), producción (ton) y rendimiento (ton/ha), la Cadena ha priorizado cinco núcleos productivos en los departamentos de Antioquia, Boyacá, Cundinamarca, Nariño y Norte de Santander, que en conjunto representan las mayores dinámicas productivas hortícolas a nivel nacional. La producción de hortalizas en Colombia la conforman más de 30 tipos de cultivos. La mayor área de cosecha para arveja, tomate, cebolla de bulbo, zanahoria, ahuyama y cebolla de rama. El mayor volumen de producción en cultivos tomate, y los mejores rendimientos por área para la producción de tomate bajo cubierta (invernadero).
La importancia socioeconómica de la Cadena de las Hortalizas es grande por la cantidad de mano de obra familiar y no calificada, directa e indirecta, asociada al establecimiento, sostenimiento y cosecha de los cultivos en el eslabón primario, se estima que los productos hortícolas generan permanentemente más de 75.000 empleos rurales directos, además; de dinamizar la economía local por los montos del capital invertido, destinados al pago de jornales, insumos agrícolas, servicios productivos y transporte.
En desarrollo de los compromisos del Acuerdo Nacional de Competitividad de la Cadena, se viene trabajando en la consolidación del Consejo Nacional de las Hortalizas como órgano asesor del Gobierno en materia de política para la sostenibilidad y competitividad de este importante subsector. En este sentido, se priorizan las acciones del acuerdo con la estrategia de Ordenamiento de la Producción liderada por el MADR, que propende por la focalización productiva en zonas con el mejor desempeño competitivo, bajo los principios de rentabilidad económica, responsabilidad social y sostenibilidad ambiental, y promueve procesos de gestión de riesgos, la innovación, el uso eficiente del suelo, además, de fortalecer las capacidades para responder a los cambios y tendencias de los consumidores y del mercado.